Melodías de hierro y tela, harmonías de talco y madera.
Atril, liga y baqueta. Colorete, corchea y cuerda.
El acorde ambulante que en carromato llega.
Monta y desmonta, sorprende y sonroja.
Se estira, se acelera, se contorsiona y equilibra
sobre la espalda fornida del ritmo sincopado.
Objetos que vuelan, risas que tropiezan.
Primera, tercera y quinta. Cuartaperfecta.
Pericia, fuerza y belleza. Música en la pista.
Agárrense
el viaje comienza…